Juventud para Händel

von Pau Nadal

El ciclo de conciertos Euroconcert inició el pasado
martes en el Palau de la Música Catalana su vigésimo
segunda temporada con un programa íntegramente
dedicado a Händel interpretado por el Bach Consort
Wien. La velada comenzó con el Concierto para órgano y
orquesta en sol menor, opus 4, número 1 y siguió con
dos cantatas, Il delirio amorosa y Apollo e Dafne,
obras que, más elaborada y de más amplio desarrollo la
segunda, son características de su autor, del que
ofrecen su cara más vital y optimista con un claro
dominio de la vocalidad ornamentada, de particular
dificultad para los solistas.

El vienés Bach Consort, fundado en 1999, es una
formación joven, y lo es no sólo por lo próximo de su
fecha de creación, sino también por la media de edad
de sus 12 integrantes, liderados por el violonchelista
Rubén Dubrovsky. El grupo tocó con pureza de estilo,
homogeneidad y buen sonido, con un logrado equilibrio
entre la vitalidad de un juvenil impulso y la
pertinencia a la solera y tradición de la rica vida
musical de la Viena en que se ubican. Fue un placer
escuchar las obras de Händel interpretadas 300 años
después de su creación con el vital impulso de que las
dotaron estos jóvenes músicos.


Uno de los miembros del Bach Consort, Erich Traxler,
fue un pulcro y musical solista de órgano en la
primera obra del programa. En las dos cantatas destacó
la soprano estadounidense Robin Johannsen, de voz no
muy voluminosa pero de bello y homogéneo timbre, que
cantó con rigor musical y estilístico. En cambio, el
barítono Florian Boesch mostró una voz de gran
volumen, no del todo adecuada para las obras del
programa y también con irregularidades en musicalidad,
emisión e impostación.


Tras tanto Händel, el Bach Consort honró fuera de
programa al compositor que les da nombre interpretando
brillantemente una de sus bourrées.


EL PAÍS - 21-10-2006

» Fenster schliessen